Historia

Alfredo Gutierrez dio sus primeros pasos con Pierri, quien vino de Italia donde fabricó botas durante la segunda Guerra Mundial.
Pierri una vez instalado en Argentina puso su fábrica en la cual se hacían botas para los oficiales del ejército y jugadores de polo más exquisitos y exigentes, entre otros.
Pierri fue enseñando poco a poco el trabajo, muy minuciosamente, cuidando los mínimos detalles. De esta manera, Alfredo Gutierrez fue aprendiendo el oficio.

Con el tiempo y su afán por perfeccionarse Alfredo Gutierrez ha logrado hacer una bota de primerísima calidad; la que se exhibe hoy en las mejores talabarterías Argentinas y del mundo.
Siempre eligiendo personalmente los materiales y supervisando la manufactura de los artesanos en la fábrica.
Desde su inicio su taller y luego su fábrica, prepara a los nuevos artesanos, transfiriéndoles su conocimiento y su pasión por las Botas.